01 mayo 2014

Regeneran músculos humanos con tejido de cerdos

músculos humanos

 

Utilizar órganos y tejidos de cerdos para salvar vidas humanas. Es algo que médicos y científicos llevan investigando con éxito durante años y ahora han conseguido un avance más. Investigadores de la Universidad de Pittsburgh, en EE.UU., han logrado regenerar músculos en cinco pacientes que habían sufrido graves accidentes, y lo han hecho con una nueva técnica a partir de tejido de la vejiga del cerdo.

 

Esta nueva técnica no necesita ningún aporte exterior de células madre, destacan los autores de este estudio publicado el miércoles en la revista estadounidense Science Translational Medicine.

 

Los pacientes que por ejemplo perdieron masa muscular en una pierna tras un accidente o debido a una herida de guerra, fueron tratados con una membrana de vejiga de cerdo que, tras ser despojada de sus células, deja una especie de andamiaje de proteínas conocido como matriz extracelular.

 

Luego esta matriz es implantada quirúrgicamente en el lugar de la lesión, donde moviliza a las células madre producidas por el propio organismo, lo que permite reconstituir parcialmente el tejido dañado.

 

El uso de la membrana de vejiga de cerdo "es un método eficaz para restaurar funciones musculares en personas que perdieron una parte importante de un músculo" En primer lugar, los cirujanos extirpan el tejido cicatrizal.

 

Luego implantan algo que se llama una "matriz extracelular", derivada de los cerdos. Es el andamiaje conectivo que queda después que se retiran las células de un tejido (sin células, el sistema inmune no lo rechaza). Ese material se ha usado durante muchos años como una especie de malla en los tratamientos para úlceras en la piel y en la reparación de la hernias.

 

La novedad consiste en que la matriz temporalmente rellena la lesión, entre los bordes de los músculos restantes. A medida que ese andamiaje se degrada lentamente, libera señales químicas que atraen a las células madre al lugar, dijo Badylak.

 

La técnica fue considerada exitosa en tres de los cinco pacientes. El éxito se define en este caso como una mejoría de al menos 25% en los movimientos de la vida cotidiana, como levantar el pie al caminar, subir escaleras o levantarse de una silla.

 

Si bien no superaron esta marca, de todos modos los otros dos participantes registraron una estabilidad mucho mayor en la pierna herida y una mejoría general en su calidad de vida.