19 agosto 2014

Munich considera volver a utilizar software propietario de Microsoft

El mundo está esperando el año que Linux domine el mercado del PC, en 2003 parecía como si esa meta estaba a su alcance. En aquel entonces, la ciudad de Munich anunció sus planes para cambiar de sistema operativo de Microsoft a Linux unos 14.000 dispositivos pertenecientes al gobierno municipal de la ciudad. Mientras se sufrió retrasos en la migración y fue terminada en diciembre de 2013 ha existido un pequeño problema: los usuarios no están contentos con el software, y el gobierno no está contento con el precio.

Once años después, de lo único que se habla es de regresar al sistema operativo de Redmond. Al parecer, las quejas de los usuarios y los costos de soporte aumentaron, por lo que se formará un “comité de expertos” para evaluar la situación.
Recordemos que todo esto fue motivado por el deseo de reducir costos de licencias y poner fin a la dependencia de una sola empresa. Con el fin del soporte para Windows XP el ayuntamiento de Munich pensaba que iba a incurrir en costos significativos en licencias para actualizar sus equipos. La repuesta era migrar a OpenOffice y Debian que después se decidieron optar mejor por LibreOffice y Ubuntu.

El nombre oficial de la distribución que están utilizando hoy en día es LiMux. El plan de migración fue sometido a votación en 2003, pero la primera versión vio la luz en 2006, después de algunas demoras. El proyecto demandó siete años adicionales de trabajo, y desplegó a este nuevo sistema operativo sobre 15 mil ordenadores municipales. Los reportes publicados en noviembre de 2012 indicaron que la ausencia de licencias tradicionales le permitió a la ciudad ahorrar más de once millones de euros, y fue en diciembre del año pasado cuando el ayuntamiento declaró “completada y exitosa” a esta iniciativa open source.

Sin embargo, hoy LiMux es fuente de una disputa. A pesar del 80 por ciento de adopción que registra LiMux en los entornos municipales, la mayoría de los trabajadores está “sufriendo,” de acuerdo al teniente de alcalde Josef Schmid del partido Christlich-Soziale Unión. La ciudad está a punto de formar un grupo de evaluación independiente, y si la conclusión de ese grupo es un regreso a las soluciones de Microsoft, Schmid anticipa que no será algo imposible de hacer.

¿Por qué? Una de las razones de ellas es la compatibilidad. Aparentemente, el resto de Alemania continúa utilizando productos Microsoft, y los archivos generados por el software open source en Munich están dando problemas. La segunda es el costo de soporte. Debido al desarrollo personalizado de software y mayores peticiones de asistencia, se ha instalado la idea de que el salto a Linux resultó mucho más caro de lo que imaginaban.

También se sabe que el Consejo Municipal culpa al gobierno de coalición de querer usar al proyecto LiMux como un chivo expiatorio, y recuerda los millones de euros que se ahorraron en licencias. A esto se suma la visión de Karl-Heinz Schneider, jefe de los servicios IT municipales, quien dijo no estar al tanto de reclamos específicos. Ademas de esto se piensa que Redmond ha tenido influencia en el tema ¿Por que? Microsoft mudará su cuartel general alemán a Munich en 2016, y el alcalde Reiter fue una pieza clave en el acuerdo. La opinión está muy dividida.

Vía / arstechnica